Queridos populares
Les escribo esta carta para manifestar mi lamentable estado de ánimo en la que es mi ciudad desde que nací, hace 28 años. Estoy triste, desanimado, con ganas de marcharme, ahogado por la ciudad que ustedes, a través de las figuras de Esperanza Aguirre y Alberto Ruíz Gallardón, Presidente y Alcalde, respectivamente, de Madrid, han construido.
Y no es absurdo decir que han construido un Madrid diferente. De todos es conocido que la gran protagonista de la ciudad desde hace algunos años son las obras. Obras que, lamentándolo mucho, han servido de poco. ¿Alguien cree que los túneles de la M30 han solucionado los atascos diarios de esta vía de Madrid? Si alguien lo cree, le invito a que coja el coche y lo pruebe… M30, túneles, movimientos de monumentos, creación de otros de cuestionable interés (¿El Obelisco de Plaza Castilla?)… En definitiva, una ciudad diferente a la que hace años era. Diferente y ¿mejor? Me temo que no.
La evolución en Madrid sólo ha sido física. En otros aspectos, la ciudad ha vivido una clara involución, que hace muy complicado vivir en esta ciudad que pretende ser abierta para todos.
La sanidad en Madrid no funciona. Y no lo digo por decir, sino que lo he vivido. Mientras los periódicos nos informaban de la muerte de un bebé por negligencia médica en el Hospital Gregorio Marañón, en el mismo hospital fallecía un familiar mío. Tenía una gran dolencia en el pecho, pero el diagnóstico fue: “Tiene agujetas porque ha cogido a su nieto en una mala postura. Guarde reposo”. Días después, las agujetas resultaron ser una neumonía de caballo. Una infección que, mientras guardaba el reposo que le dijeron, se expandió rápidamente por todos los órganos de su cuerpo… hasta matarla.
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Hace dos años, cuando la Noche en Blanco se estrenó, decidí que jamás volvería a intentar vivir una experiencia a priori buena pero fatalmente organizada. Pero viviendo donde vivo, era difícil no bajar a dar una vuelta y ver qué podía encontrar. Amigo que soy de la noche diferente, más allá de la fiesta por la fiesta, era una buena alternativa poder pasear por la Gran Vía o el Paseo de Recoletos sin coches, con la esperanza de encontrar alguna actividad interesante perteneciente a la Noche en Blanco.
Tranquilos, el título es un poco alarmante, pero dicen que un titular con fuerza atrae más la lectura. En realidad nada es mentira. En estas dos semanas todo ha ido bien, excepto dos noches: una, en la que dormí en el suelo, y otra, en la que dormí sin luz.

Bienvenidos a NoTeLoCrees!!Mi nombre es Jose Antoral, tengo 28 años y te invito a participar en la esta aventura. Comenta, crítica, ríe, sugiere... o escríbeme a antoral@gmail.com





