No recuerdo muy bien cuando fue la primera vez que me encontré con el blog de Abel Arana. Pero ya hace un par de años por lo menos. Desde el primer día que llegué a su blog, me quedé enganchado por su estilo desenfadado, por lo que cuenta y cómo lo cuenta, porque me río, y eso, hoy en día, es un gran regalo. Con el tiempo, Abel Arana ha dejado de ser para mí un simple blogger. He descubierto que tiene un pasado laboral del copón, un presente de órdago y un futuro prometedor. Mi amigo Felix dice que Abel Arana es Dios, y que todo lo que él diga va a misa. Mi amiga Nuria dice que Abel Arana está como un tren. Y mi madre, sencillamente, se le quiere pedir para reyes. Os digo esto para que entendáis que Abel Arana es mucho.
Como mucho es su segundo libro, “Más: Historias de Chueca 2″, que para eso vengo yo a hablar de Abel. Y es que ayer me terminé de leer el libro. Lo había comprado hace ya unos días, y supuse que si me enganchaba tanto como la primera parte, me lo habría leído en dos días. Pues casi casi. Cuando mis labores universitarias me lo han permitido, me he devorado el libro a más velocidad que lo que tarda Belén Esteban en ponerse el coño en la boca. Y es que, “Historias de Chueca 2″, engancha. Y lo hace porque es divertido, mordaz, ágil y dinámico, y porque cualquiera que haya estado en Chueca media hora, reconocerá algunas escenas, personajes o conversaciones de las que Abel nos cuenta en el libro. Abel Arana tiene la capacidad de contar las cosas con gracia, pero, además, de contarlas con naturalidad, como todos las contaríamos a nuestro amigos, de forma comprensible. No, aquí no hay referencias al latín ni palabras sacadas de lo más recóndito del diccionario de la RAE. Eso son cosas absurdas que los literatos antiguos se empeñan en utilizar para que sus obras parezcan más dignas. Abel nos habla de tú a tú, como si contara una historia a su mejor amigo, y eso hace que, desde el principio, te enganches a la historia y te imagines en una terracita, tomando un café con Abel mientras te cuenta, de viva voz, la historia de Matilde, Miguel, Joserra, JuanGa, Alejandro… y todos los peculiares personajes que nos presenta en estas historias de Chueca.
Quizás te preguntes si es necesario leer la primera parte para cogerle el rollo a este libro. No. No es necesario, aunque sí recomendable. No es necesario porque desde la página cero sabrás quién es quién y no tendrás problemas para seguir la historia. Pero sí es recomendable porque la primera parte es igual de divertida que esta. Si como mi madre, quieres pedirte a Abel Arana para Reyes, quizás sea un buen comienzo que te pidas sus libros. No te arrepentirás (y así tienes la excusa de que te lo firme después y descubrir en persona si está tan bueno como dice Nuria).
Abel, prepara el boli que voy.
Jose Antoral. 2009






22 Dec 09
12:21 pm
AMÉN.
23 Dec 09
12:07 am
Voy a hacerte caso y voy a descubrir al tal Abel, a ver qué sucede
23 Dec 09
5:21 pm
Efectivamente,está tan bueno y más.
24 Dec 09
3:48 am
vida, primero, ¿cuanto cuesta cada libro?, segundo ¿donde me lo pueden firmar? a lo mejor con un pokito de suerte y si esta tan bueno me puede firmar en otra parte… (¿he dicho lo que creo que he dicho?) XDDDDDD k mala k es la adolescencia, besitooos!!!!!