Aunque mi reinado está próximo a terminar, sigo siendo el presidente de la comunidad y eso, sinceramente, es un auténtico coñazo. El otro día mientras yo limpiaba la ventana de la cocina (limpito que es uno oye), la vecina cotilla del tercero me habló por la ventana del patio. Más que hablarme, me gritó. Lo que me contó me dejó muerto:
- ¡¡¡TSSSS!!! ¡¡¡Oye!!!- Dijo la mujer
- ¿Sí?- respondí yo atónito
- ¿Te puedes asomar al patio? - entonces yo me subí a una silla y saqué la cabeza por la ventana, el espacio justo para ver el patio sin caerme - ¿Ves esas bolitas negras?
- Sí…-
- ¡Creo que son cacas de gato!- En este momento elevó aún más el tono, queriendo sin duda ser escuchada por alguien más.
- ¿Cacas de gato? Pero si el bar está cerrado y la chica del bajo no tiene gato…- Dije yo
- ¡Son de la del primero!- Dijo
- ¿Pero cómo se va a bajar el gato al patio a cagar? Está muy alto y ese gato es muy asustadizo…
- ¡No, no! ¡El gato no baja! ¡Tira las cacas ella por la ventana!- Aseguró la vecina cotilla.
Yo no daba crédito. La vecina del tercero aseguraba que la vecina del primero (Que es la loca rumana de la que os he hablado alguna vez), tiraba las cacas de su gato por la ventana. Y ahora viene lo mejor, porque claro, si esto se le cuenta a un presidente de la comunidad es con un fin…
- Tienes que hablar con la chica del bajo, que te deje entrar al patio, para que veas tú, con tus ojos, si es caca de gato, y si es caca de gato tienes que decirla a la del primero que deje de tirar cacas de gato y que baje a limpiar el patio- ¡Con dos cojones!.
¿Como te quedas? Yo muerto, porque, suponiendo que sean cacas de gato (que no voy a comprobar y ya le he dicho a la del bajo que lo compruebe ella… por aquello de no pasar yo a su casa, que queda feo y muy de cotilla), no puedo acusar a una loca rumana de eso sin prueba de que las ha tirado ella ¿no?. Tremendo. De aquí a los periódicos, os lo digo yo.
Ya os contaré cómo termina la historia, que me la veo venir larga y conflictiva. ¡Voy a dimitir!
Os quiero very.
Jose Antoral. 2010
Esto si que es una noticia “Notelocrees!!!”, y, aunque no suelo yo hablar de estas cosas, sobretodo si no pasan en Chueca, como el tema tiene traca, pues os lo voy a contar.
Ayer la plana mayor de Chueca se trasladó a San Sebastian de los Reyes. Supremme de Luxe, Pupi Poisson y Minelle, actuaban en un local de ambiente de San Sebastian de los Reyes, “Sanse Bulevar”. Y allí que nos fuimos, por aquello de conocer lo que se mueve en la periferia.
Chicuelos, me acabo de enfrascar en un nuevo proyecto. Desde hoy, soy el responsable de llevar a buen puerto el portal 
No hay nada más petardo y gay que un festival de Eurovisión. Y yo soy muy petardo y muy… Y me gusta la música petarda que se oye en Eurovisión. El Festival tiene muchos matices, pero, siendo simples, podríamos decir que las canciones que van a Eurovisión son o grandes baladones o música para menear el esternón. Yo soy un poco de las dos, aunque me gusta más el tema bailongo.




Los paraguas son muy peligrosos. Al menos en el entorno de las calles Fuencarral y Gran Vía. Y son más peligrosos aún si resulta que estamos en período comercial y llueve a mares. Y me toca los pies tener que ir por la calle con más ojos que si estuviera en un campo de minas. Porque, vamos a ver… ¿Por qué coño siempre tengo que ser yo el que aparte el paraguas si no quiero chocarme con el de los demás? ¡La peña es la pera! Van como los burros, pa’lante, sin mirar, como si la calle fuera suya. Y ahí vas tú, con tu paraguas, subiéndolo arriba, girándolo a un lado, girándolo al otro… vamos, que si una cámara me siguiera parecería que estoy bailando el singing in the rain ese. Todo esto lo pensé el pasado lunes, que llovía mucho y mi camino al trabajo fue una gymkana por este motivo que os explico. Al principio me enfadé, y pensé que la gente es egoísta e insolidaria, por no pensar que la gente es gilipollas, que parece que queda peor. Pero luego me entró la risa. Y es que es muy divertido ver como la gente va con su paraguas, se cruza con otra persona con paraguas, nadie intenta esquivar el paraguas del otro y entonces se enganchan, y ponen caras como cuando esperas que algo te golpee o algo se caiga, así cerrando los ojos y encogiendo los hombros hasta esperar que el lado del paraguas quese ha enganchado vuelva a su lugar. Miedo me da mañana, que dicen que viene una ola de frío con lluvia, nieve y viento… ¡La calle Fuencarral va a ser más divertida que el Humor Amarillo!
Bienvenidos a NoTeLoCrees!!Mi nombre es Jose Antoral, tengo 28 años y te invito a participar en la esta aventura. Comenta, crítica, ríe, sugiere... o escríbeme a antoral@gmail.com





